jueves, 20 de septiembre de 2012

HIPERBÓLICA



















las grandes pasiones son enfermedades incurables
JOHANN WOLFGANG GOETHE

entre ceja y ceja repitiéndome el uso de la duda nada más
o más nada sinrazones sin combustible sin comediógrafo
por ahí anda eso acomodando la soledad mezclando silencios
como si fueran perros olfateándose el trasero
que la noche deja
al partir,

tristezas después del sexo y unas ganas de fumar
sin embargo prefiero desprender mucerguillos

que son unas cositas ganosas

por ahí, sabe usted, mi excelentísimo donjuán:
nadie piensa en salir a buscarnos
porque la patria está a quince grados
bajo cero
la sensación
mientras me adivino en este hiperbólico poema al que apodo goethe,  

sin menudear remansos ni guarecerme en la sintaxis
el parque lavaojos es una sombra de norte
a sur

buenaventura
tropezar con la inmaterialidad de una nevazón amurallada
aunque no sepa respirar a dúo ni arrastrar un amor
magnicida 
por allí,

en la copa del engorilamiento mi homo habilis  
mi macho piltrafilla mi insensatez cuadrúmana 
ciertamente rojeces 

uy,

malditas transiciones

volar y volar y aún no me prohíbo la duda.  


* Obra pictórica “Roja Leda con su Cisne”/ Antonio Guerrero