miércoles, 12 de diciembre de 2012

PUERTAS


















sin más pasajera que yo.

LA AUTORA

1

mi boca calla                  
pero qué mayor ayuno privarse de la lengua para callar

mientras acodo la mano
que no es mano sino una sílaba lenta
oíble
fulminante

que agrieta
cuando en escena se sostiene en vilo la palabra luz

araña mis puertas lame la comba donde comienza el deseo

ahora que me hallo invidente
no veo a la urraca quemar sus alas no obstante huelo algo
que comienza a morir

yo pensaba que la muerte era teatral y por consecuencia todo
está muriendo
 
no confío en ella

es una amiguita del escritor
que nunca se cansa de escribir contra mí.


2

ayer me vi abominable con los huesos de su mandíbula

entonces quise hablar.


3

las puertas vuelven a abrirse por sí solas.