lunes, 20 de abril de 2015

ADULTERIUM















de hecho, el problema no son las doce y cuarto que acalla la quietud sino el gesto de callar con la misma boca de agosto lo perra de abril y más, la noche es calva.


* Los romanos humanizaban a la diosa Ocasión como una mujer hermosa, con una larga cabellera por delante y completamente calva por detrás y con alas en la espalda o en los pies, como símbolo de la fugacidad con que pasan ante el hombre las buenas oportunidades. Sostenía, además, un cuchillo en la mano derecha e iba encima de una rueda siempre en movimiento.