hay quienes hacen sopa con huesos ajenos
ADAGIO
y aceché huellas que dejó el
conejo ׀
aunque la luna restriega sus ojos de
alicia y deja su polen de divina luz ׀ no alcanzo a descifrar
este cielo per-verso lleno de nubes per-versas subiendo y bajando desde un pozo
seco ׀ cómo se seca ׀ el silencio es un
hacha que me troncha ׀ y no puedo hurgar esa línea de tonalidades
ni el caudal son apéndices en lo cierto ׀ el norte se hizo sur ׀ y
este último lía la palabra ׀ hirsuta y paralítica encrucijada ׀ pero nadie sospecha
cuántas veces has dicho amarme ׀ y seguir hasta el final ׀ para ver lo que hallo
en hormigueo sobre la calma ׀ ahora que rompe en llanto la reina de
corazones ׀ mientras otoño el poema que ex-propio de ti.
* Obra del ilustrador Kay
Nielsen














