el dictador baraja el afán con
la mezquindad,
el endiosamiento con la pasión.
LA AUTORA
bajáronme a codazos׀ dijeron no amotine palabras arriesgando más de la cuenta׀ diciendo cosas que dice׀ su memoria es un animal ciego que no encuentra fulgor׀ y sin darme cuenta sonreí׀ tal vez como Van Gogh pensó y halló y sonrió entre la fría niebla׀ si yo pudiera recoger girasoles׀ pero no׀
soy ese páramo arañado por las mismas huellas׀ narcotizando el duelo y la nostalgia
a ver si pasa
a ver si pasa mi padre
lleno de flamígeras sombras la muerte hizo un guión con él
sin embargo donde debiera haber
poesía hay sólo breves monólogos׀ parecen ojos en vela׀ y no existe modo de escapatoria para quien
oye׀ hago
este último viaje que son hectáreas y hectáreas de septiembres sobre un insomnio
familiar׀ por un Chile que nadie
recuerda׀ o
sí׀ o no׀ allá en los setenta׀ yo empezaba a tener sueños׀
ésos de niñas׀ novelescos y floridos׀ y cómo arrancárselos al verbo
a ver si pasa
a ver si pasa el labio transitado
las vocecitas de quien habla de
paz׀ quien sus dedos extiende
cualquiera de mis versos personales׀ aunque esto no me salvará de ser huérfana escribiendo.
cuando asesinan sueños se vuelven aves.
LA AUTORA
* POR
LA COMPLEJIDAD DE NUESTRA PAZ INTERIOR, PARA VESTIR EL CONCEPTO EXISTISTENCIAL
DEL MUNDO, SIN DUDA, COMO TESTIGOS EN PRIMERA PERSONA.
Rocío L’Amar.






