sin más pasajera que yo.
LA AUTORA
1
mi boca calla
pero qué mayor ayuno privarse de la lengua para callar
mientras acodo la mano
que no es mano sino una sílaba lenta
oíble
fulminante
que agrieta
cuando en escena se sostiene en vilo la palabra luz
araña mis puertas lame la comba donde comienza el deseo
ahora que me hallo invidente
no veo a la urraca quemar sus alas no obstante huelo algo
que comienza a morir
yo pensaba que la muerte era teatral y por consecuencia todo
está muriendo
no confío en ella
es una amiguita del escritor
que nunca se cansa de escribir contra mí.
2
ayer me vi abominable con los huesos de su mandíbula
entonces quise hablar.
3
las puertas vuelven a abrirse por sí solas.






