lunes, 5 de diciembre de 2011

A CUENTAGOTAS




















somos tan uno nada más el poema
LA AUTORA

agradezco

a la muerte que no me ha visto
a la niña que regresa de vacaciones
al que juega a la cordura con hojitas de gillette
al florero donde mueren mis turbulencias
a las tarántulas ajenas a los recuerdos
a los espejos que se rompen de cara al sol
a mis pies llenos de heridas superficiales
a ese tiempo de guarda
a esa institución que llamamos conciencia
a ésos del espíritu guerrero
a esas gotitas de fe que permiten soñar
a esta forma de estar viva como un águila
a este siempre empezar de cero
a estos verbos de doña educación 
a estas señales que no han sido en vano
a lo que parece autoindulgencia

pero no voy agradecer algo que aún desconozco.

*Obra pictórica “Una mujer cuenta gotas”/ Jan Vermeer van Delft