sábado, 2 de marzo de 2013

SERPIENTE




















aunque soy lo femenino y masculino que se secó en mi cuerpo,
todo comienza otra vez pariendo...
ROCIO L’AMAR


si dibujara, sería una serpiente en círculo en diálogo, como debería ser la gozada, y en ese tránsito de fuego, de tragarnos mutuamente, habría algo monstruoso, pero formidable, un destino fenomenal suspendido en su larvario, para retornar a la herida, o a ninguna, o tal vez al poema que, de seguro, quedará presenciando el brevísimo paso de una boca a otra,

soplo suavecito, cuando la mano se sostiene de su músculo tensor, a lo hecho, coraje, hasta parir en la perversidad del verbo,  

si dibujara.